Dominik Livakovic ha puesto fin este jueves a su particular calvario en el Gerona. Después de solamente media temporada desde que llegase a Montilivíel guardameta croata regresa a su país natal para unirse hasta final de temporada al Dinamo de Zagreb a modo de préstamo, un movimiento que se llevaba gestando desde hacía meses y que finalmente se ha desencallado en las últimas horas.
La situación del portero en el Gerona era prácticamente insostenible. Llegó cedido del Fenerbahçe en busca de minutos de cara al Mundial de Estados Unidos, México y Canadápero se encontró con el muro de Gazzaniga que cerró por completo todas sus opciones de jugar desde el primer minuto. El guardameta no aceptó su situación y se negó a jugar incluso cuando el argentino no estaba disponible en un movimiento pensado a buscar su salida lo antes posible.

Livakovic, en la presentación con el Girona / Girona CF
Sus desavenencias con Míchelasí como su falta de minutos, han precipitado una marcha que se ha acelerado desde la llegada de Ter Stegen a Montiliví. El guardameta teutón ha llegado para ser el número uno y las opciones de que Livakovic tuviese continuidad hasta final de temporada eran inexistentes. Se marcha sin haber disputado un solo minuto y con la presión de ponerse a tono para la cita mundialista, aquella que tanto ansía disputar el portero desde hace tiempo.
Livakovic regresa de esta forma al Fenerbahçe para poner rumbo a su país natal, al Dinamo de Zagreben una nueva cesión que se cierra por una cantidad cercana a los 300.000€. El guardameta brilló en su paso por el club croata, donde se hizo un nombre en el panorama europeo antes de marcharse al club turco que ahora tiene sus derechos. Un culebrón que por fin termina en Montiliví y que aclara el panorama de la portería gironina para Míchel.








