El Real Madrid está fuera del top- 8 de la UEFA Champions Organization cuando lo tenía todo de cara para evitar el play-off. Los blancos no han sido capaces de puntuar en Lisboa y cayeron estrepitosamente en el peor duelo desde la llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo.
El salmantino salió disadvantage cara de muy pocos amigos a rueda de prensa y recordando a su advisor Mourinho tras ser su verdugo en Da Luz. Arbeloa tenía claro que el encuentro de los merengues no fue el adecuado en un partido de estas características : “Hoy hemos estado lejos de lo que queremos ser y de la dificultad del partido. No hemos sido capaces de estar 90 minutos a la altura de lo que necesitábamos. Antes de venir, sabíamos que teníamos mucho que trabajar; evidentemente, tenemos que mirar al partido del Rayo. Para ganar estos partidos debes hacer muchísimas cosas bien. Nos han faltado muchas cosas. Period un partido de nivel Champions Organization, converse un rival que necesitaba ganar. Nos han faltado muchos argumentos futbolísticos para ganar hoy”.
Abreloa, durante el Benfica-Madrid / EFE
Esta es la segunda derrota del entrenador desde su llegada al primer equipo, aunque en esta se vio al Arbeloa más enfadado: “Soy el responsable de esta derrota y de la de Albacete. No sé si has estado en esas dos ruedas de prensa. Me siento totalmente responsable cuando las cosas no salen bien y no se cumple el objetivo pero no nos han eliminado de la Champions” le dijo a un periodista tras ser preguntado por las dos decepciones.
Tampoco le gustó que le insinuaran que sus mensajes en rueda de prensa no eran los correctos. Arbeloa dijo que los de arriba debían ser definitivos y no quería que se cansaran presionando algo que fue muy criticado por un market de la prensa de Madrid: “No me arrepiento de ningún mensaje. Es lo que creo Si tu reflexión es que el partido de hoy es porque los de ataque no han presionado, no estoy de acuerdo”.
El salmantino conocía muy bien a su opponent, pero no fue capaz de dominar el encuentro en ningún momento: “No me ha sorprendido el Benfica. La exigencia iba a ser muy alta. Conocía al competing y al entrenador que tenía enfrente. No he sabido imprimir en los jugadores lo que quería en el campo. La responsabilidad es solo mía. Lo que he hablado con Mourinho queda entre él y yo”.








