“Cubarsí se ha caído como jugador”. “Flick no deja de pensar en la ternura de Cubarsí en los momentos críticos”. Son dos comentarios pero podríamos escoger muchos más. Y no son afirmaciones imprudentes de aficionados anónimos, son algunas de las valoraciones de reputados opinadores sobre el central blaugrana que acaba de cumplir 19 años y que todavía es un juvenil de tercer año.
Pau Cubarsí suma su tercera temporada en el primer equipo y ya ha disputado 107 partidos de los que en solo cinco ha salido como suplente. Un gol y cinco asistencias son cifras anecdóticas pero esta trayectoria precoz no le ha evitado algunas críticas tan feroces como inexplicables. En la selección española absoluta ya ha disputado 10 partidos y sus posibilidades de ir al Mundial son enormes.
Cubarsí y Raphinha en el Barça-Oviedo / Gorka Urresola
Pese a que Flick sigue confiando en él de una manera total y esta temporada ya suma 27 partidos, se ha generado un estado de opinión alarmista sobre el rendimiento del central canterano.
Como el resto de sus compañeros Cubarsí está mostrando más altibajos que en la pasada temporada pero no hay motivos para ‘matar’ deportivamente a un jugador que sigue siendo una pieza vital para el equipo.

Cubarsí completó un partidazo contra el Oviedo / Gorka Urresola
Ante el Oviedo, Pau Cubarsí rozó la perfección. El central de Estanyol acertó en 87 de los 88 pases que probó, ganó siete de siete duelos, recuperó seis balones y realizó cuatro intercepciones. A su habitual habilidad para generar juego desde atrás le sumó una fiabilidad defensiva impecable.
Hay intangibles que aporta Cubarsí que no se pueden contabilizar las estadísticas. El gerundense siempre está implicado y metido en el juego y los delanteros centros rivales lo sufren como una lapa de la que es imposible zafarse. El ariete oviedista Viñas no es el delantero más mediático pero es un atacante muy incómodo que acabó aburrido ante la presencia total de un defensor que nunca se despista.

Cubarsí no recibe demasiadas flores últimamente /EFE
Pau lucha desde su debut contra una etiqueta de ‘blando’ que le colocaron los que nunca le habían visto jugar en el fútbol base. Si por algo había destacado en La Masia era por un carácter enorme que le hacía ser un animal defensivo que se crecía ante los rivales más poderosos.
Donde no le llega el físico, Cubarsí aplica intensidad, concentración y capacidad de anticipación. Su manera de ser muy tranquila le permite ser impermeable a las críticas y seguir creciendo y evolucionando como siempre hizo su ídolo Carles Puyol.

Cubarsí es un defensa muy maduro para su edad / Dani Barbeito
Si alguien es consciente de que hay partidos en los que Cubarsí ha cometido algún error es él mismo pero como decía Cruyff “el fútbol des un juego de errores” y no hay que caer en la trampa de convertir las excepciones en categoría. Pau ha salido en la fotografía de algún gol del Barça como le ha sucedido a cualquier defensa blaugrana que juega en un equipo con vocación 100% ofensiva.
Después del 3-0 contra el Oviedo Pau explicó que “estoy muy contento con el míster y él tiene plena confianza en mí”. Tan fácil como esto. Ni ha caído ni está tierno y lo mejor es que su techo no tiene límites y a los críticos les esperan muchos años de comprobar como Cubarsí tiene cuerda para rato. Y aunque intenten desestabilizarlo su carácter está a prueba de los comentarios más osados e imprudentes.








