Durante su etapa en el Real Madrid, Santi Cañizares compartió vestuario y los tres palos con Paco Buyouno de los porteros más emblemáticos del club blanco. Ambos tuvieron que convivir durante la temporada 1994 y 1997un período marcado por la competencia interna y la consolidación de la plantilla de Valdebebas.
En la temporada 1994-95la competencia era muy fuerte. Buyo fue el portero titular habitualmientras que Cañizares participó en pocos partidos oficialescomenzando a ganar experiencia en el primer equipo. La siguiente temporada, 1995-96vio a Cañizares disputar más encuentros y llegar a ser titular en varios, aunque Buyo seguía siendo una figura estable y referente en la portería.
Cañizares y su compatibilidad con otros porteros
Con la llegada de Fabio Capello como entrenador en mayo de 1996 y el fichaje de Bodo Illgnerla titularidad pasó principalmente al alemán, reduciendo la participación de ambos porteros.
“Yo no me he llevado bien con casi ningún suplente”, confiesa Cañizares, reflexionando sobre las dificultades de convivir con otro portero en un club como el Real Madrid. “Es como si yo pusiera una panadería y él otra al lado, y yo bajara el pan a un euro; no le va a sentar bien”explica, usando la metáfora de la competencia para ilustrar la presión constante de estar a la altura de un club como el de Valdebebas.
“Con Buyo, los entrenamientos sí que eran diferentes. Eran difíciles de llevar. Capello le dijo a Miguel Ángel: ‘Vas a hacer tú el calentamiento a los porteros'”, cuenta el ahora comentarista, mostrando cómo la estructura de los entrenamientos comenzó a profesionalizarse, dando más responsabilidades a los asistentes y entrenadores de porteros. Durante esos años, el Real Madrid conquistó una Champions (1997-98), un Mundial de Clubes (1998) y una Supercopa de España.
Cañizares y Paco Buyo compartieron vestuario durante los 90 / DEPORTE.es
La importancia del preparador
“Coincidiendo con esa época, cada vez los entrenadores de porteros fueron ganando más protagonismo. No quiere decir que los suplentes no ayuden ahora, pero suelen hacerlo más bajo la supervisión de los entrenadores”, comenta.
“El cambio reflejó una evolución en la forma de trabajar con los porteros, haciéndolos más profesionales y especializados”, añade Cañizares. “Hoy en día, los entrenadores de porteros tienen un rol fundamental, y los suplentes colaboranpero no lideran los entrenamientos como antes”, finaliza, añadiendo que su relación con Buyo, actualmente, es muy buena.








