No es nada nuevo ver a Jannik pecador sufrir bajo el intenso calor en una pista de tenis. Al italiano se le conoce su favoritismo por la noche y la ‘alergia‘ deportivamente hablando que le tiene al sol.
Ante Spizzirri, en la tercera ronda del Abre Australia, lo volvió a poner en evidencia. La jornada de calor extremo le provocaron calambres en sus piernas y en su cuerpo, dejando una imagen en la que se le vio casi sin poder andar.
Pese a ello, tuvo la suerte de ver com se paró el partido en el peor momento físico para él, pudiendo sobreponerse y reaccionar para llevarse el triunfo.
Tras el partido, Pecador explicó sus sensaciones durante el partido y no escondió que tuvo mucha suerte con la decisión del torneo de cerrar el techo justo en el momento que peor estaba.
Pero más allá del hecho puntual de lo vivido este sábado, Sinner fue preguntado por si su problema con el calor podría ser algo genético.
“No lo sabemos. Como dije antes del torneo, físicamente me siento bien, mentalmente también, y a veces lo único que puedo hacer es luchar. Sin duda, es un aspecto en el que me encantaría mejorar; hay una razón por la que voy al gimnasio todos los días e intento mejorar. Pero cada jugador tiene sus pequeños problemas, y quizá este sea el mío” explicó el italiano sobre ello.
ALCARAZ, TODO LO CONTRARIO
Sobre el intenso calor australiano fu también preguntado Carlos Alcaraz hace unos días, aunque para el murciano el clima no es algo que parece que pueda afectarle. Sin duda, la procedencia de cada uno marca mucho en ese aspecto y es que no hay que esconder que de El Palmar a San Cándido hay un cambio bestial.
El pecador sólo podía caminar / AP
Los veranos de intenso calor en Murcia nada tienen que ver con el clima frío de los Alpes y eso parece que se traslada a la hora de soportar las condiciones de juego en los diferentes puntos del mundo.
Pese a ello, eso es solo un hecho puntual, porque en Australia, con el mismo calor, Sinner lleva 17 triunfos y dos títulos consecutivos.
DUBÁI, LA SOLUCIÓN
Conocedor del problema, Pecador explicó que con su equipo tratan de buscar opciones para poner remedio. Entre ellas, la de irse a Dubái a hacer la pretemporadaen busca de climas difíciles de soportar.
“Dos veces seguidas vamos a Dubái por el clima. Este año no hizo tanto calor como el pasado. A veces siento que no hay una explicación real. No dormí bien como quería y la calidad del sueño no fue perfecta; quizás fue esto, quizás no” comentó el italiano, que trató de buscar alguna otra causa a su colapso físico.
Sea genético o puntual, lo importante para Sinner es que supo solventar su peor día en Melbourne y poner rumbo a los octavos donde ya le espera su compatriota Luciano Darderi.







