A falta de dos jornadas para el cierre de la Fase Liga de la Campeonesel Barça sabe exactamente qué debe hacer para aspirar a estar entre los ocho primeros clasificados y evitar así la eliminatoria de dieciseisavos, accediendo directamente a los octavos de final. El margen es estrecho, pero el precedente de la pasada temporada (la primera con este nuevo formato) ofrece una referencia clara que permite hacer números.
El calendario no dejar lugar a dudas y marca dos finales seguidas: este miércoles ante el Praga Slavia y el 28 de enero contra el Copenhague. Con 10 puntos en la clasificación y situado actualmente en la decimoquinta posición, el Barça está obligado a ganar ambos partidos. No hay más cálculos posibles en ese sentido. Solo sumando los seis puntos alcanzaría los dieciséis, la cifra máxima a la que puede aspirar.
El escenario pasado
La pasada temporada confirma que esa cifra puede ser suficiente, aunque no garantiza nada por sí solo. El Barça acabó segundo clasificado con 19 puntos, un registro ya inalcanzable esta temporada. Sin embargo, el corte del Top-8 estuvo mucho más abajo. El Aston Villa terminó octavo con 16 puntos, exactamente la cifra a la que aún puede llegar el conjunto azulgrana. Por delante, Bayer Leverkusen y Lillesexto y séptimo respectivamente, también cerraron la fase con esos mismos puntos. En cambio, el real madridque sumó 15, se quedó fuera de las ocho primeras plazas y se vio obligado a disputar el dieciseisavo de final frente al Manchester City para acceder a octavos.
El escenario actual
Ese precedente es clave para entender el escenario actual. Con 16 puntos, el Barça estaría en una franja cuyo único precedente la hace válida para el pase directo, pero no depende únicamente de sí mismo. Ahora mismo se encuentra a dos puntos de equipos como Inter, Atlético y Liverpoolmientras es el Atalanta el conjunto que es octavo con trece puntos. La igualdad es máxima y cualquier tropiezo en las dos jornadas finales puede provocar un vuelco significativo en la tabla. Este mismo martes, por ejemplo, el Manchester City ha tropezado ante el Bodo Glimt, resultado que favorece al Barça.

Lewandowski será titular ante el Slavia de Praga /EFE
Por eso, además de ganar, el Barça necesita hacerlo con solvencia y mirar de reojo los resultados de sus rivales directos. La diferencia de goles puede acabar siendo decisiva en un escenario de empates múltiples, como ya ocurrió la temporada pasada. Cada gol cuenta, especialmente en un formato que castiga la irregularidad y premia la constancia hasta el último partido.
El criterio de desempate
En caso de igualdad a puntos, el primer factor que decide la clasificación es el objetivo promedio general. A día de hoy, el Barça presenta una diferencia positiva de tres golesun margen todavía frágil teniendo en cuenta la cantidad de equipos implicados en la lucha por el top-8. Por eso, puede que no baste únicamente con ganar: hacerlo de la forma más holgada posible se antoja clave para evitar sustos de última hora y llegar a la última jornada con una ventaja real en los desempates.
El factor temperatura
Hansi Flickconsciente de que la expedición blaugrana iba a encontrarse con ambiente gélido en el Eden Arena de Praga, estadio en el que disputa sus partidos como local el Praga Slaviaordenó avanzar el vuelo para poder ejercitarse sobre el césped de los checos. Es algo que esta temporada no había sido habitual. De hecho, el Barça se había desplazado siempre habiéndose ejercitado siempre en la Ciutat Esportiva. La razón es que preparaba a nivel táctico los compromisos europeos.

Los jugadores del Slavia de Praga posan antes del duelo de Champions contra el Athletic Club /EFE
En esta ocasión, sin embargo, ha decidido priorizar la aclimatación a las bajas temperaturas en Chequia. Está previsto que, durante el encuentro, la temperatura sea de -5 grados, aunque la sensación térmica será aún peor porque la previsión es de -10. Lo cierto es que hace frío, muchísimo frío, y el Slavia está mucho más acostumbrado a ello que los blaugrana.








