Nueva salida de tono del presidente estadounidense, Donald Trumpesta vez con el deporte como escenario y metiéndose con las atletas transgénero y las mujeres que participan en, según su opinión, deportes de hombres.
Lo ha hecho en su última aparición pública en medio de la polémica por la detención de Maduro y las amenazas de anexionar Groenlandia a territorio estadounidense, que ha repasado el especialista económico Santiago Niño Becerra en X.

La presidenta danesa, Mette Frederiksen, responde a las amenazas de Donald Trump en relación a Groenlandia. / EuropaPrensa
En primer lugar, ha ironizado con la necesidad de conseguir el voto de las personas transgéneroalgo que le resulta complicado: “Hay un joven que hizo la transición. Es un gran boxeador, pero quería ser mujer… Cada uno, con lo suyo. Quiero ser muy liberal en estos temas porque estoy intentando sumar esos votos y no son fáciles de conseguir“, apuntaba Trump con una sorna evidente. Durante los JJ. OO. de París 2024 ya se generó una gran polémica al permitir la participación de Iman Khelifboxeadora trans, en la disciplina femenina y ganar la medalla de oro.
Lo hacía al hablar de la participación de personas trans en competición femeninas, lo cual consideraba una “injusticia” y una “desventaja“, en el marco de un evento republicano. No contento con esto, también se mofó de las mujeres que participan en competiciones como la levantamiento de pesasya que considera que se trata de una disciplina solamente masculina al requerir el uso de mucha fuerza.

La española Lidia Valentín compite en la final de la categoría femenina de 76 kilogramos en los Campeonatos de Europa de Halterofilia, en Batumi (Georgia). / Zurab KURTSIKIDZE
Para ello, ‘imitó’ la manera en la que las mujeres cargan con el peso, aunque ha advertido que le hubiera gustado “ser más efusivo“, aunque se cortaba porque “había gente mirando” y porque “a su mujer no le gusta que haga eso“.
“En el levantamiento de pesas la chica se levanta y…“, arrancaba el presidente norteamericano antes de empezar a hacer gestos con los brazos y la cara, riéndose claramente de la categoría femenina. Para más inri, termina su alegato apuntando que al terminar con el ejercicio, ellas “dejan caer las cosas y salen del escenario llorando… su madre llorando, su padre también…“
Por el contrario, en el caso de los hombres “se levantan y le preguntan si ha levantado peso alguna vez. Se levanta y…“, se pone a hacer el mismo gesto que en la acción anterior, pero simulando mucho menos esfuerzo: “Eran 50 kilos, ¡es una locura!“, sentencia su ‘teatrillo’.
Además de estas palabras, Donald Trump también se metió con el presidente francés, Emanuel Macronpor su reacción ante su petición de aumentar el precio de los medicamentos. Entre unas cosas y otras, está claro que el magnate ha querido empezar el año por todo lo alto y se ha convertido en el protagonista de la primera semana de este 2026 que promete emociones fuertes.








