Hay un mantra que todavía se repite en Chamartín, sobre todo cuando se producen tardes como la que firmó Gonzalo ante el Betis con un triplete perfecto: “El Madrid siempre ha sido una mezcla de canteranos y los mejores jugadores del mundo”. Una ecuación que sublimaba en la expresión ‘Zidanes y Pavones’, para mantener el relato a través de los ‘Galácticos’. Sin embargo, en los últimos años se han dado situaciones como un once sin españoles que contradice el equilibrio que quieren recuperar desde ‘La Fábrica’.
El Madrid aporta más que nadie
El de Gonzalo es el último ejemplo de irrupción exitosa. Aunque su caso tiene un mayor impacto, porque más allá de ser un sustituto circunstancial por las bajas, aporta un perfil diferente y único en el actual Real Madrid. Porque se trata del único ‘9’ puro y con automatismos de la plantilla. “Soy el sustituto natural de Mbappé“, reivindicó un jugador inteligente, dentro y fuera del terreno de juego.

Fran García firma el quinto gol contra el Betis / Kiko Huesca
Pero la realidad es tozuda. Ni el que logra derribar el muro de ser jugador del Madrid tiene el lugar asegurado. Gonzalo ya dio el primer golpe de efecto en el Mundial de Clubes, donde terminó como máximo goleador tras competir contra los grandes. Una situación que dejó clara su falta de miedo para tener un papel protagonista que perdió con la llegada de Mbappé.
Según el CIES Football Observatory, el Real Madrid, con 166 jugadores, es el que más jugadores ha formado para las grandes cinco ligas en las dos últimas décadas. Supera al Barça (156) y el PSG (111)
El valor de ‘La Fábrica’ es incuestionable, más si cabe en una temporada en la que el Castilla de Arbeloa está opositando a regresar a Segunda tras doce años de ausencia. Misma situación para el equipo de la Youth League, que solo ha perdido un partido; lo mismo que el Juvenil de División de Honor, líder destacado de su grupo. Esto aporta un colchón de recursos que el Real Madrid ha aprovechado en los últimos años para tener liquidez en caja en lugar de para nutrir al primer equipo.
Según el CIES Football Observatory, el Real Madrid, con 166 jugadores, es el que más jugadores ha formado para las grandes cinco ligas en las dos últimas décadas. Supera al Barça (156) y el PSG (111). A diferencia de lo que ha sucedido en territorio azulgrana, solo una reducida nómina de elegidos ha podido hacerse su hueco en el Bernabéu y en la mayoría de los casos tras una ‘mili’ fuera, como ocurrió con Carvajal o Lucas Vázquez. Dos de los últimos vestigios, junto a Nacho, hasta la irrupción de Asencio.
Una ‘Fábrica’ de hacer dinero
Desde Raúl González en 2003 no se había vuelto a ver a un delantero centro español con la camiseta del Real Madrid logrando un ‘hat-trick’ en el Bernabéu, donde también vieron puerta ante el conjunto verdiblanco el citado Asencio y Fran García. Ambos, igualmente, productos de ‘La Fábrica’. Fue un partido para rescatar la esencia canterana de un equipo que se ha destacado más por hacer caja con su filial, que sufre cada año una revolución, que por ser una pasarela efectiva al club principal.
Solo este último verano ha ingresado 25 millones con las ventas o cesiones de canteranos. Entre las salidas más relevantes figuró la de Víctor Muñoz, traspasado a Osasuna por 5 millones de euros, la misma cantidad ingresada por Obrador, que continúa su carrera en el Benfica. También destacó la venta de Chema Andrés, por el que el Stuttgart abonó tres millones.
A estas operaciones se suman la marcha de Yusi al Alavés (3 millones), Álvaro Rodríguez al Elche (2,5), Lorenzo Aguado al Albacete (2,5), donde coincide con Jesús Vallejo; y el traspaso de Jacobo Ramón al Como por otros 2,5 millones. Completa la lista Marvel, que se incorpora al Leganés por 800.000 euros. El central está cuajando una gran temporada en el equipo de Cesc, lo que ha llevado al Madrid a agudizar el radar, más si cabe cuando la posición de central sigue siendo un capítulo por resolver.
Lo mismo sucede con Nico Paz, compañero de Jacobo Ramón en el Como. Otro excanterano que destaca en una posición crítica para el equipo blanco que le puede llevar a efectuar una opción de recompra el próximo verano. La opción utilizada por un club para casos como el de Fran García. Así la mayoría de los canteranos tienen que demostrar fuera lo que dentro no pueden, una lógica que ha cambiado con Gonzalo o Asencio, quienes esperan abrir camino para el resto.








