El patio del recreo es un lugar idóneo en el que desarrollar tu pasión. ¿Cuántas personas se habrán aficionado al fútbol, al baloncesto o a otros deportes, gracias a haberlos practicado en la infancia? En la actualidad, si uno pasea cerca de algún colegio, quizá vea a niños y niñas unidos jugando a un deporte algo desconocido. ¿Una especie de balonmano, pero con una pelota más grande y en la que solo puedes dar un toque?
Esta descripción ya pertenece a un deporte concreto: la colpball Una iniciativa que fue galardonada en los Premios Iberdrola Supera y que se está implantando en cada vez más colegios de España. Juanjo Bendichoprofesor de Educación Física en la Comunidad Valenciana y uno de los principales creadores del colpbol, atiende a SPORT para profundizar sobre este fenómeno al alza.
“Es un deporte muy sencillo, con lo cual personas con dificultades, con diversidad funcional, discapacidad, pueden integrarse en la práctica. El juego es muy divertido y fluido, el balón no para nunca, lo que es muy gratificante y le da, desde mi punto de vista, el éxito que tiene. Se lo pasan muy bien y todos tienen cabida, todos se sienten importantes. Y ese era uno de los objetivos”, comenta Juanjo.

El Colpbol, el deporte inclusivo de moda / CEIP Lope de Vega
¿Cómo se juega concretamente al colpbol? Este deporte tiene su propia página web en el que detalla el reglamento al pie de la letra, pero explicado de manera resumida es una variante del balonmano, en el que los jugadores tan solo pueden tocar el balón una vez, sin poder cogerlo. “Esto cambia radicalmente la situación en deportes de equipo donde hay grandes diferencias entre los participantesque es lo que nos pasaba en la escuela”.
Además, el propio reglamento especifica que debe ser mixto, con un porcentaje mínimo de hombres y mujeres. “Normalmente los deportes separan a hombres y mujeres y en el colpbol intentamos romper con eso. En todas las categorías es mixto. Los propios participantes lo defienden como algo intrínseco en este deporte“. En la Comunidad Valenciana, ya existe una liga regular con más de 5.000 participantes.

Ambos equipos se saludan antes y después del partido / CEIP Lope de Vega
En cuanto a las escuelas, una de las pioneras es el CEIP Lope de Vega de Leónque se ha puesto el mono de trabajo para una mayor l e integración en su espacio escolar. “Los niños hacían deporte en la hora del recreo, pero las niñas nunca estaban incluidas en esta actividad, por lo que cada vez hacían menos deporte en su tiempo libre“, asegura Elías Rubio, profesor en el CEIP Lope de Vega.
En este colegio de León, incluso han creado una liga con los diferentes cursos y tienen colgado un tablero con la clasificación y los diferentes integrantes de cada equipo. ‘Los detectives’, ‘Los Lobos’ o ‘Los Titanes’ tienen otro objetivo además de sacar muy buenas notas: ganar la liga de colpbol. Al acabar un partido, del mismo modo que al empezarlo, tienen la obligación de saludar al rival.

El tablero de la liga de colpbol del CEIP Lope de Vega / CEIP Lope de Vega
Muchas chicas que antes no hacían deporte en la hora del recreo, ahora no se saltan su cita diaria. “Cuando se dieron cuenta de que, al contar con el primer toque, tenían más importancia y protagonismo que en otros deportes y veían que sí eran decisivas, se sintieron bien practicándolo y la autoestima les subió”, explica Juanjo, que tiene como objetivo “consolidar esta práctica fuera de la edad escolar”.
El colpbol tiene como objetivo expandirse cada vez más y convertirse en un deporte referencia en cuanto a inclusividad. En los niños y niñas, en las escuelas de España y de otros países, ya lo está consiguiendo. Cuantos más toques se vayan dando al balón, más pasos hacia delante se estarán dando a favor de la igualdad y el respeto en un mundo cada vez más tóxico.








