Hay duplas que se entienden sin apenas mirarse. Iniesta y Xavi; Scotty Pippen y Michael Jordán; Ordenanza y Petirrojo… y de hacerse un símil en el mundo de los rally-raids, Pablo Navarro (Llagostera, 2005) y Jan Rosa (Girona, 2001) serían el ejemplo perfecto. Desde que piloto y copiloto decidiesen entrelazar sus caminos en pos de probar sus límites en carreras a través del desierto, ambos han encontrado en esa unión el principio esencial de una fórmula ganadora. El subcampeonato del mundo en categoría Challenger, siendo la pareja más joven en lograr ese hito, es una buena muestra de ello.
Su unión tiene dos misiones prinicipales. La primera es divertirsealgo que ambos han conseguido con creces como demuestran sin esfuerzo. Quizás incluso sea uno de los secretos de su éxito. El segundo es ganar. Y a las puertas de iniciar el Dakar 2026, Pablo Navarro y Jan Rosa atienden a DEPORTE para valorar sus posibilidades de victoria en la categoría Challenger y su evolución como pareja en los últimos meses.
Pregunta: Venís de una temporada muy buena a nivel personal. ¿Cómo valorarías vuestro estado de forma actualmente?
Pau Navarro: El año pasado hice un tercero que no me lo veía venir, la verdad. Llegaba sin esperar nada y conseguimos un tercero. Estuvo muy bien, Jan por su parte ganó el Dakar Clásico… fue el príncipe del Dakar, el chico. Y después, durante el Mundial, juntos hemos aprendido mucho. En cada carrera íbamos a trabajar la mecánica para aprenderla los dos, porque también es nuestro punto débil. Yo siempre he llevado copilotos que tenían más mecánica que copilotaje, y aquí lo llevo al revés. Nos hemos adaptado a eso y creo que este cambio es para bien. Y creo que durante el Dakar, aunque hemos intentado aprender y hemos puesto todas las ganas que había, aprenderemos aún más y tendremos problemas. Creo que es un año muy positivo, segundos el Mundial; la última carrera fue en Marruecos…

Pau Navarro, piloto del KH-7 / KH-7
Precisamente este último resultado es un buen indicativo de lo que puede venir en el Dakar?
Jan Rosa: Somos un equipo muy joven, seguramente el que más de esta edición del Dakar, entre los dos hacemos 45 años. Y esta falta de bagaje hay que suplirla con la confianza que tenemos que tener en nosotros mismos. El hecho de haber conseguido la victoria en Marruecos creo que nos da esa experiencia y ese punto extra de confianza de saber que podemos estar delante. Aún así somos muy conscientes de que en estas carreras, sobre todo en el Dakar, son imprevisibles; pasan muchas cosas y pasarán muchas cosas. La clave será adatparse a las diferentes dificultades que nos vayan saliendo, que nos saldrán, pero haber hecho un año de Mundial juntos nos da mucha confianza y muchas ganas de hacerlo bien.
Esa confianza viene también de vuestra fuerza como pareja. ¿Qué es lo que más habéis mejorado en este sentido?
Pau Navarro: Los copilotos que tenía antes tenían más edad y más experiencia. He encontrado mucha calma, he vuelto a disfrutar de verdad dentro del coche y eso luego se ha notado. Un poco eso: divertirnos. Y el tema de gestionar todo lo que envuelve esto. Al final hay presión y hay que ser consciente de que hay presión, y gestionarla con alegría. Busco que nos lo pasemos bien en el coche, es el año que más he cantado en carrera y el que más me ha hecho callar.
Jan Rosa: Es que estábamos en pleno Mundial, jugándonos todo el título, donde cualquiera estaría atacado de los nervios (risas)… hubo un momento en el que alguien tenía que tener la sangre fría, concentrarnos y luego ya en el podio con el trofeo cantaremos el “Waka-Waka”.
Tampoco ha ido mal así…
Pau Navarro: Eso le digo yo (risas).
Jan Rosa: Pero bueno, el hecho de que disfrutemos hace que estemos tranquilos y cuando estamos tranquilos lo hacemos bien. Creo que tanto él como yo disfrutamos tanto fuera del coche que dentro del coche eso se nota y se refleja en los resultados.

Jan Rosa, copiloto de KH-7 / KH-7
También es lo que os hace diferentes del resto.
Pau Navarro: Sí, siempre decimos que parecemos unos mindundis por ahí.
Jan Rosa: Parecemos poco serios.
Pau Navarro: Pero bueno, luego les ganamos, así que no pasa nada.
Pau, en el Dakar 2025 lograste subir al podio en la categoría Challenger, con una victoria de etapa en la octava jornada. Fue quitarte una especie de peso de encima?
Pau Navarro: Para mí el Dakar fue complicado, porque venía con ilusión y acabamos terceros, que está muy bien, pero la primera semana sufrimos mucho. Tuvimos muchos problemas mecánicos fuera de nuestro control. Acabé el Dakar con una sensación de “qué podría haber sido”. Fue complicado de digerir, pero a la vez, al llegar a casa, lo pensé con perspectiva. Quedar tercero es muy complicado. Y durante este año, viendo lo difícil que es todo, te das cuenta de que no solo quedar tercero, sino simplemente llegar al Dakar, ya es algo por lo que no puedes estar lo suficientemente agradecido.
Es verdad que vamos a ganar, porque vamos a ganar, porque si no las oportunidades de poder correr el Dakar no estarán ahí si no tenemos buenos resultados. Eso está claro. Pero acabarlo es algo de lo que estoy muy orgulloso. Tener el resultado del año pasado es algo de lo que también estoy muy orgulloso. Yo que soy un friki me miro los tiempos del año pasado, lo que hacía en cada etapa y los parciales, y pienso: “la verdad es que iba rápido” (risas). Espero este año tener ese punto de rapidez que tenía. Ojalá este Dakar pueda demostrarlo otra vez.

Pau Navarro y Jan Rosa, piloto de KH-7 / KH-7
Sois muy jóvenes para la experiencia que tenéis ya. ¿Hay algún objetivo a medio/largo plazo que tengas en mente?
Pau Navarro: Es complicado porque todo se basa en las oportunidades que tengamos en el futuro. Pedir la carta a los Reyes es fácil. Pero bueno, si nos jubilamos juntos estaría muy bien.
Jan Rosa: Los objetivos a largo plazo dependerán mucho de cómo vaya el Dakar. Ahora tenemos una prueba muy dura que requiere toda nuestra atención, así que intentaremos hacerlo lo mejor posible y esperar que el futuro nos depare lo mejor como equipo.
Vuestra dupla todavía tiene margen de evolución ¿En qué aspectos podríais mejorar?
Pau Navarro: Sobre todo en mecánica. Un día dijimos que quizá deberíamos comprar un coche viejo y arreglarlo nosotros para tener nociones. Nos falta mecánica, es cierto. Las cosas habituales del coche sabemos arreglarlas, pero…
Jan Rosa: Ahora parecerá que no sabemos ni cambiar una rueda (risas).
Pau Navarro: Las cosas que tenemos que hacer las sabemos hacer. Pero hay situaciones muy raras que te pueden hacer perder una barbaridad de tiempo… ahí no tenemos tanto conocimiento mecánico. Y luego la experiencia te hace aprender; nunca sabes exactamente por dónde aprender porque sino todo el mundo sería el mejor. Tenemos muy buen nivel de navegación y pilotaje, pero siempre hay pequeños detalles en los que mejorar y sin darte cuenta.
Jan Rosa: Con la edad y la experiencia vas aprendiendo; al final no es tanto tener conocimientos como sí recursos para improvisar, porque una cosa es ver un fallo en el taller y otra es en carrera, con todo sucio, caliente… Este año hemos aprendido mucho de mecánica gracias y seguimos aprendiendo, potenciando nuestras fortalezas para ir mejorando carrera a carrera, y sobre todo trabajando la mecánica que nos beneficiará mucho en el futuro.

Pau Navarro y Jan Rosa, pilotos de KH-7 / KH-7
El Dakar de este año se presenta con menos dunas y más zonas técnicas con piedras según la previsión. ¿Cambia vuestro enfoque de pilotaje o preparación la previsión de una carrera así?
Pau Navarro: Hablar del recorrido del Dakar es muy complicado porque hay tanto misterio, que eso está bien, pero nunca sabes qué te espera. A pesar de eso, también nos va bien ir sin expectativas y aprender cada kilómetro como venga. Contra más complicado sea, mejor para nosotros. Y espero que sea muy duro. Este año, la navegación quiero pensar que será clave y difícil. En conducción y terrenos siempre es complicado, pero la navegación en el Dakar creo que será especialmente dura.
Jan Rosa: Lo que dice Pau; adaptarse al ritmo de la navegación será importante. Intentaremos facilitarle el trabajo al piloto lo máximo posible y hacer bien nuestro trabajo lo mejor posible. Pasarán cosas y nos equivocaremos, pero lo tomamos como un reto. De verdad, cuanto más complicado sea, mejor, porque más disfrutaremos y más capacidad tendremos de hacerlo bien. Esperamos que este año nos lo pongan difícil.








